28 de septiembre de 2016

Mantequilla vegetal (para fundir y untar)



Tal cual vi esta receta en uno de esos míticos vídeos de facebook decidí que tenía que probarla. Me llevó a la página de A virtual Vegan, que me gustó mucho.



Una mantequilla vegana que a la vista es exactamente igual y se funde como la mantequilla??? Esto es para mi, como me encantan estas recetas :P


Y es que no es solo la textura y el color, incluso el sabor se parece mucho al característico de la mantequilla: graso, pegajoso, suave...

Ingredientes:
4 cdas de harina de almendra
5 cdas. de leche vegetal sin sabor
1 cda. de levadura nutricional
1/2 cdita. de sal
1/2 cda. de vinagre de manzana
1 cdas. de AOVE
120 ml. de aceite de coco refinado (no virgen) fundido
Una pizca de cúrcuma (opcional, es para darle el color)


Preparación:
Triturar todos los ingredientes menos los aceites hasta que quede sin ningún grumo.

Mi batidora es demasiado grande y las aspas no llegaban a la pasta así que lo pusé en la thermomix, añadí los aceites y dejé batiendo durante 5 minutos con 40º (para que el aceite de coco no solidificara antes de eliminar los grumos de la harina), abriendo un par de veces para bajar los restos de las paredes.

Podéis hacerlo con cualquier robot, batiendo unos minutos hasta que los grumos de la harina desaparezcan.

Colocar el líquido en un bol o vaso de cristal y meterlo en la nevera mínimo 2 horas para que solidifique.


Y ya se puede probar, con una tostada caliente, veréis como funde y que sabor tan parecido tiene!!

27 de septiembre de 2016

Ensalada de col cruda


Hace un tiempo, en mi primer y segundo año de cocina, estuve trabajando en una hamburguesería de estas que llaman 'gourmet'. El chef, que era andaluz puso en la carta una ensalada de col que hacía su madre en casa desde siempre y que les encantaba. 

Era una combinación de col, queso azul a tacos -muchísimo queso azul-, queso curado a tacos y pasas de málaga. Luego se embadurnaba todo con mayonesa como si de ensaladilla se tratara y listos. 

El caso es que no la pedía casi nadie, solo los que ya la conocía. Claro, en una hamburguesería ves en la carta 'Ensalada de col' y es lo último que pides...


Pues le quité la mayonesa, le reduje la cantidad de queso y le puse almendras. Y ahora es una ensalada que en casa no puede faltar. 
De hecho cuando viene alguien a comer se me acerca mi madre: 'Oye, porque no haces esa ensaladita tuya de col tan buena...' y otra vez cae.


Hace tiempo que no publicaba una receta que no fuera vegana pero ya era el momento.
Esta ensalada está buenísima, es una combinación muy sana y crunchy y al ser en crudo, la col es muy saciante! Y que decir que solo 1/4 de col rinde muchísimo :)

Ingredientes: (para 3-4 personas):
1/4 de col (1/2 si es pequeña) verde
1/2 vaso de pasas
1/2 vaso de almendras TOSTADAS
50-80 gr. de queso azul
50-80 gr. de queso curado, semicurado o fresco (el que más os guste, para mi el que mejor queda es el curado)
Vinagreta de mostaza y miel, o AOVE con vinagre de manzana


Preparación:
Se corta la col en juliana fina, se añaden las pasas y las las almendras picadas con cuchillo.

Añadir los dos quesos cortados a taquitos pequeños. Mezclar bien con cuchara y tenedor para que el queso azul no se haga bola y se distribuya bien. 

Aliñar a vuestro gusto, salpimentar y dejar en la nevera al menos 30 minutos antes de servir: las pasas chuparan la humedad y la col perderá volumen, mucho más buena.

Se puede decorar con alguna semilla como las de sésamo negro.

Ojalá que la probéis algún día y veais de lo que hablo;)

Ahora a sonreír a este miércoles:D


Cremas de frutos secos


Las cremas de frutos secos (no estoy segura de poderles llamar mantequilla) son una buenísima opción y súper saludable frente a la mantequilla tradicional o cualquier crema untable convencional, podría cantaros las 40 sobre su grasa buena, sus nutrientes y blablabla, pero no lo haré porque lo sabéis de sobra. 

En el mercado se encuentran solo en tiendas especializadas (de comida ecológica, orgánica o vegana y tiendas a granel contadas veces) y suelen ser bastante caras. Desde que las conozco y empecé a hacerlas en casa ya no puedo parar! Mucho más buenas, rápidas y baratas. El nuevo amor de mi vida...


Un ejemplo de uno de mis desayunos: El pan rápido de plátano integral con mantequilla de pipas de calabaza y hummus, todo con semillas y hierbas <3

Ingredientes

Aunque los frutos secos de calidad son más caros, vale la pena invertir (en serio, no os la juguéis). Os aseguro que las pipas peladas de Mercadona no os darán buena mantequilla. Por un poco más, la diferencia es bestial, los comprados en tiendas a granel son una de las mejores opciones (y si ya son ecológicos, la reostia). Otros ingredientes opcionales son el AOVE o tahini (como explico en proceso) y los extras que vosotros queráis.

Una de mis amores eternos: la de pipas de calabaza con un toque de sal

Utensilios

Lo único que hace falta para hacerlas es un buen robot de cocina. En mi caso uso la turmix de vaso, también sirve la thermomix, o esas batidoras potentes que trituran hasta hielo. El tema es que la fricción de las aspas y el calor que provoca que la grasa del fruto salga y resulte en una emulsión cremosa sólida.


Proceso

Se trata de ir dando batidos de corta duración a los frutos secos poco a poco para ir destapando y retirando el resto que se pega en las paredes, y así hasta que la consistencia sea cremosa y no haya grumos. Suele tomar entre 5 y 10 minutos, un poco de paciencia porfavor...

Si vuestro robot no es tan potente suele ayudar añadir un par de cucharadas de AOVE  (o de tahini) junto con los frutos, eso ayuda a moverlos y a sacar su aceite más rápido, yo de hecho suelo hacerlo para facilitar las cosas.

Si lo hacéis en thermomix basta con darle velocidad, controlarlo los primeros minutos para bajar restos de las paredes y luego dejarlo triturando y olvidarse 5 minutos más.

Hay que decir que tanto el remojo como el tostado de los frutos secos mejoran la biodisponibilidad de los frutos secos (la capacidad que tiene nuestro cuerpo de absorber los nutrientes, por ello os recomiendo os recomiendo hacerlos tostados o de previo remojo y secado en horno. Otra buena opción es tomarlos con vitamina C, que también ayuda a la mejor absorción. 

Ejemplos

Estos 4 ejemplos son unos de los que he probado esta vez, pero en mi nevera no puede faltar el de pipas de calabaza (a veces tostadas y a veces crudas), mi favorito!!
  • Pipas de calabaza + sal marina
  • Nueces + canela
  • Almendras tostadas + cacao en polvo + sirope de agave
  • Avellanas tostadas + comino en polvo
El de avellanas y comino... no tengo palabras. ¿Raro eh? Esta increíble, demasiado bueno!! También he hecho avellanas y cilantro en polvo y está riquísimo también. 

La de nueces siempre queda más densa y ¡me encanta!


Otras posibilidades

Pero las posibilidades son infinitas, se pueden hacer con frutos en crudo o frutos tostados (por vosotros mismos siempre es mejor: horno a 170ºC unos 5-10 minutos vigilando), y aquí cabe lo que más os guste: macadamias, anacardos, cacahuetes, nueces pecan, pipas de girasol, semillas de sésamo (osea tahini)....

Y tal y como yo he hecho podéis hacer un mismo fruto seco de mil maneras diferentes: Con canela, ralladuras de cítricos, aromas, coco rallado, sirope de ágave, harina de algarroba, cacao en polvo, comino, vainilla, jengibre, azúcar...

Aunque se debe tener en cuenta que a más azúcares añadidos (tipo miel, azúcar de caña, sirope de arce...)  menos tiempo durará la crema sin ponerse mala, por eso suelo hacerlas naturales (además de que son más naturales y sanas.

Una de mis aplicaciones favoritas es sobre una tostada integral con trozos de aguacate o un poco de hummus (según lo que haya en mi nevera); y si no hay ni de uno ni del otro le echo unas cuantas semillas como chía, lino, de amapola o sésamo y la tomo tal cual; y esta mañana ya me sale sola...
Dan energía y salud a porrón, ¡¡probarlas ya!!

En serio, no hay mejor manera de empezar el día. Espero haberos dado ideas, un beso fuerte!;)


24 de septiembre de 2016

Mousse de chocolate y aquafaba (SIN huevos, SIN lácteos, 2 ingredientes)


Seguro que habéis visto esta mousse en internet estos últimos días y es que se ha puesto muy de moda, y es que justo después de probar la mousse de chocolate y agua me quedé con ganas de experimentar...
La mousse hecha con el líquido de conserva de cocción de garbanzos, la AQUAFABA.



Y es que este milagroso líquido monta como una clara de huevo y da esa maravillosa textura esponjosa como una nube. Y aquí marcamos un antes y un después en nuestras vidas? 

La aqueafaba montada, ¿bonita verdad? 

SIN huevos, ni gelatina, ni soja, ni gluten, ni aguacate, ni frutos secos, ni nata ni leche de coco, osea apta para veganos y vegetarianos, intolerantes, diabéticos y casi casi todos los alérgicos.


Si os gusta el chocolate puro y fuerte no le pongáis azúcar, es una delicia. Y no os preocupéis, NO sabe a garbanzos (que algunos ya preguntan...)

La receta la saqué de la página de Miriam Mouthwatering vegan, la misma de donde saque el Pan integral de semillas de hace unos días que conocí a raíz de Gary Yourofsky, del que también hablo en la misma entrada.


Ingredientes:
El líquido de un bote de garbanzos grande (entre 125 y 150 ml)
100 gr. de chocolate negro de calidad
1-2 cdas. de sirope de agave, azúcar o vuestro edulcorante (opcional)
1 cdita. de vainilla (opcional)

Preparación:
Derretir el chocolate al baño maría o el microondas. No debe estar demasiado caliente, si no se cortará la mousse, así que dejar que se enfríe. 

Montar con las varillas eléctricas la aquafaba hasta que forma picos como un merengue. 

Añadir aquí el sirope de ágave y la vainilla (si la usáis) al chocolate, y luego poco a poco incorporar el chocolate a la aquafaba con una espátula y movimientos envolventes para que no se baje. 

Si no añadís ni la una ni la otra, puede ser que el chocolate cuaje al contacto con la aquafaba y queden grumos, por eso os recomiendo añadir al chocolate alguno de los dos ingredientes antes de mezclarlo, eso hace que no se corte.


Colocar en vasitos y dejar enfriar mínimo 2 horas y lista para sorprender a todo ser humano y disfrutar!

21 de septiembre de 2016

Pan integral rápido de plátano y semillas



El pan ideal para el desayuno, pero también sirve como acompañamiento de una comida, a media mañana y a media tarde, ¡cabe en todas las comidas! Y se puede congelar!


Es un 'pan' (sí, ni bizcocho ni Banana Bread, ni tan seco ni tan húmedo) integral, VEGANO, sabroso (especias y semillas) y sano, con pocas grasas y azúcares, increíblemente fácil y rápido: sin amasado ni fermentado)

Yo lo he cortado a rebanadas finas y lo he congelado; cada mañana saco un par de rebanadas y las tomo con crema de nueces o de pipas de girasol... mi amor eterno.

La receta es adaptada de ésta página, que conocí a través de Gary Yourofsky de El mejor discurso que jamás escucharás. Ahí lo dejo :P

Si os gusta desayunar con tostadas e integrales, probadlo, vale la pena y congelado te dura lo que quieras!!


Ingredientes:
280 gr. de harina de trigo integral
1 sobre de levadura + 1 cdita. de bicarbonato
Una pizca de sal
3 cdas. rasas de azúcar de caña o coco o de sirope de ágave
Especias (yo: jengibre, canela en polvo, nuez moscada, clavo y cardamomo)
3 plátanos grandes y maduros
150 ml. de leche de soja + 2 cdas. de vinagre blanco o de manzana
30 ml. de aceite de coco o de oliva
Pasas o nueces a gusto (opcional)
Semillas variadas (yo: sésamo negro, semillas de amapola, chía y lino marrón) + para cubrir.


Preparación:
Mezclar el vinagre con la leche de soja (a modo de buttermilk pero vegetal) y dejar reposar 10 minutos.

Precalentar el horno a 180ºC.

Mezclar todos los sólidos juntos, y por otro lado triturar los líquidos (incluido el plátano) e añadir también la leche de soja.

Añadir los líquidos a los sólidos y mezclar suavemente hasta integrarlo por completo y luego añadir las semillas.

Forrar el molde alargado y verter la masa, decorar por encima con más semillas.

Hornear durante 45 minutos aprox. o hasta que esté cocido en el interior. Yo suelo taparlo a los 30 minutos con papel de plata por encima para que no se me queme la superficie.

Dejarlo enfriar, cortarlo y a congelar (o no) para tener toda la semana (si es que dura...) !

Una forma de tomarlo genial: crema de pipas de calabaza y hummus, con semillas y hierbas
¡Un besinho enorme!

18 de septiembre de 2016

Queso feta vegano


También llamado Tofu-feta.

Se le puede sacar mucho partido a la textura carnosa y suave del tofu, como en este caso, para hacer 'queso feta' sin lácteos (sí, he caído, le he llamado queso...): Tofu fermentado con miso y conservado en aceite aromatizado.

El parecido del resultado final al queso feta tradicional en aceite es increíble y es una opción baja en grasa y sana para añadir proteína a ensaladas, pinchos... Una mezcla de textura y sabor que da vicio...

He hecho esta versión adaptada de uno de los super blogs de cocina que admiro y ojeo casi a diario: Delantal de alces.


He usado un bloque de tofu de 250 gr. y cortado a cuadraditos pequeños.

Ingredientes:
Miso (cantidad suficiente para cubrir el tofu)
AOVE
Orégano seco (o otra hierba que prefiráis)
Ajo en polvo


Preparación:
Embadurnar los tacos de tofu en un recipiente hermético con el miso procurando que quede todo cubierto. Dejar a temperatura ambiente bien tapado un mínimo de 2 días (48 horas) o 3 si hace mucho frío.

Pasado este tiempo limpiar el tofu bajo el agua (el color habrá oscurecido)  y guardar en otro recipiente hermético (de cristal mejor), cubierto del aceite mezclado con orégano seco, ajo en polvo y aceite.

Ya está listo para usar, pero os recomiendo que dejéis pasar un día más en el aceite antes de comerlo: cuanto más tiempo sabor más profundo.

Ir usándolo a vuestro gusto y cuando se termine ese aceite es puro vicio para acompañar una ensalada, en un bocadillo...

Es bastante salado así que nunca hará falta sal en sus platos, queda delicioso tal cual sobre una tostada con un poco de aguacate o tomate, en una ensalada...

Un beso para toda la semana y feliz domingo!



Restaurante Lluerna* (Santa Coloma de Gramenet)

Uno de los restaurantes con estrella michelín indispensables de la periferia, desviándonos de los clásicos conocidos del centro de Barcelona.
El tàndem Victor Quintillà como chef y su mujer Mar Gómez en sala ofrecen la experiencia de una cocina sencilla, con ingredientes de proximidad y gran calidad, comida con sabor y platos bien estructurados, y con una relación calidad precio inigualable.

El restaurante no destaca expresamente por su notoriedad, situado en una pequeña calle en Santa Coloma con una entrada discreta y elegante a un local muy acogedor, pequeño (8-10 mesas contadas, pero muy espaciosas) con un personal cercano y de un trato elegante.

Disponen de 4 menús degustación de precios entre los 36€ y los 72€. Una carta de vinos breve pero con buenas referencias y precios asequibles y un pan increíble de Triticum, como no. Escogimos el menú Lluerna que es el más largo.


Aperitivo de la casa: Mojito sólido. Parece ser melón osmotizado, un mordisco fresco y algo ácido para abrir el apetito. 


Espuma de bacalao con aceite y miel, una combinación clásica que nunca falla. Me hubiera gustado el bacalao más denso tipo brandada o crema, al ser espuma quedaba casi imperceptible y desapareció rápido su sabor y su textura.


Otro abre apetito conocido: Aceitunas rellenas de campari, ácido y amargo, con ralladura de naranja, muy buenas.


El primer entrante fue el Ajoblanco de codium con bonito marinado, Buenísimo el toque de salazón de la codium, una crema realmente buena que se me hizo corta, me falto alguna semilla o alguna hierba. La vajilla era bastante plana para contener un plato de cuchara lo que dificultaba el comerla toda (me daban ganas de lamer el plato).


Luego el Tartar de tomate ecológico del Maresme con falsa yema y salsa de piparra, la yema parecía ser de mostaza. Se notaba la calidad de un tomate increíble pero quedaba muy enmascarado por la acidez de ambas salsas, me supo un poco mal que no fuera el gran protagonista del plato. 



El pan de Triticum, espectacular (variedad de semillas y cereales y blanco)



Berenjena blanca ecológica del Maresme con piñones y suflé. Una berenjena espectacularmente cremosa, suave y dulce con una salsa todavía más dulce (no supe que era) y el suflé que equilibraba tanto azúcar; cortada en un rectángulo y frita. Me recordó a la berenjena glaseada con miel.




Rabo de cerdo ibérico con langostino, un sabor muy bueno sobretodo por el toque de sésamo de la salsa y el salteado de judías, para mi lo mejor ya que no como carne... Un plato muy oriental,. El rabo estaba envuelto en una capa crujiente de pan y frito, una forma de tener el crujiente de una falsa piel con la jugosidad de la carne. Mi hermano lo disfrutó locamente. 




Arroz de gamba de playa. Delicioso, arroz en su punto, sabor potentísimo y gambas a modo de carpaccio crudas (cocinadas ligeramente con el calor residual) cubriendo el plato. 



Pescado de playa con parmentier con butifarra negra y setas.  Muy bueno y con una salsa dulce y jugosa



Pichón con rigatoni relleno, pan de aceituna negra y salsa de anchoas
El pan de aceitunas quedaba algo escondido de sabor ante tanto salazón. Me gustó la salsa de anchoas y creo que con platos cárnicos queda genial. El pichón era de unos amigos de la família y de mucha calidad, marcado a la plancha y crujiente con los rigatoni rellenos de su paté.



1/2 ración de quesos catalanes (cabra y vaca) con mermelada de tomate, suplemento de 7€. Ideal para terminar el pan antes del gran final.



Ceviche de mango y coco
Me encanto, cada vez me gustan más los postres afrutados y frescos. En efecto lo era: Mango con toques ácidos en el jugo y un helado cremoso de coco y cilantro, una buenísima  combinación muy thai style.



Para mi cayó este espectacular Coulant de avellanas con helado de fruta de la pasión y salsa de albaricoque. Ya no digo nada de los complementos, un absolutamente espectacular coulant, cremoso, suave y caliente por el que repetiría todo el menú. Creo que cualquier helado frutal le hubiera venido bien, estaba tan centrada en el sabor potente de la avellana...
Estoy salivando



Para mi hermano, que es alérgico a las avellanas (pobre de él) Espuma de chocolate con helado de fruta de la pasión. Parece denso pero la espuma era muy ligera, le gusto mucho para ser un postre improvisado de cocina. 



Mientras tomaba un te trajeron los petis: coca de chicharrones, xupito de leche aromatizada (tipo leche merengada con brandy creo recordar) y bombón de mojito. Este último muy bueno, refrescante y con sabor a cacao que explotaba en la boca. 

Aquí los dos protagonistas, con el restaurante vacío nos hizo la foto Mar.

Y lo que me encantó es que por ser cocinera y tener compañeros de profesión en común nos enseñaron y presentaron la cocina (pequeña y perfectamente limpia!) y pudimos charlar un poco con ellos.

La cuenta fue de 186€ dos personas, con agua y vino, comimos con mucho gusto y con un trato excepcional. Un sitio que me han recomendado varias veces y que yo también recomiendo a partir de ahora y del que no dudaré en repetir.



14 de septiembre de 2016

Falafel al horno


Un falafel sin su salsa de yogurt no es un falafel y eso es así y punto. El sabor y la textura mejoran indiscutiblemente al juntarlos, de otro modo estas bolitas resultan demasiado densas.

Esta es una de las recetas orientales que más me gusta (a parte del hummus claro). Como no, con el mismo ingrediente.

Me flipa el sabor de tal combinación de especias y hierbas, lo crujiente y denso que es y lo bueno y lo suave que queda con la salsa.


Yo lo he hecho al horno porque frito absorbe mucho aceite y no me gusta y la verdad es que ha quedado genial, queda menos compacto pero mismo sabor y textura.

Un buen falafel con su salsita, un wrap o pan de pita (yo no tenía el día de las fotos) y un poco de lechuga y ¡cena arreglada! Es la forma más tradicional de comerlo.


Ingredientes:
2 taza de garbanzos crudos (remojados toda la noche y escurridos)
1 diente de ajo
1/2 cebolla pequeña
1 taza de perejil fresco sin tallos
1/2 taza de cilantro fresco sin tallos
1 cda. rasa de comino en polvo
1 cdita. de bicarbonato
Sal y pimienta
Semillas de sésamo (opcional)

Salsa de yogur:
1 yogur natural (puede ser de soja)
1 diente de ajo
1 cda. de tahini
1 puñado de cilantro fresco sin tallos
Zumo de medio limón
1 cda. de AOVE
Pizca de sal

Versión plana
Preparación:
Precalentamos el horno a 190ºC.

Trituramos todos los ingredientes y hacemos croquetas planas o redondas (las redondas se cuecen más uniformemente.  Los vamos colocando sobre papel sulfurizado en la bandeja del horno.


Los horneamos en la parte media alta del horno durante 15 minutos, dándoles la vuelta si hiciera falta (ya os digo que a mi se me cocieron uniformemente.

*Si los queréis fritos, no hay más que calentar aceite y vuelta y vuelta...

Dejar que se enfríen 2 minutos fuera del horno y preparar la salsa batiendo todos los ingredientes juntos.


Para la salsa basta con triturar todos los ingredientes y servirla con los falafels!

Si además tenéis tortillas de harina o fajitas lo vais a bordar: un poco de lechuga, los falafels y la salsa de yogur y te sientes en Pakistán...

Versión plana
Espero que os gusta, ¡bijus!