21 de septiembre de 2016

Pan integral rápido de plátano y semillas



El pan ideal para el desayuno, pero también sirve como acompañamiento de una comida, a media mañana y a media tarde, ¡cabe en todas las comidas! Y se puede congelar!


Es un 'pan' (sí, ni bizcocho ni Banana Bread, ni tan seco ni tan húmedo) integral, VEGANO, sabroso (especias y semillas) y sano, con pocas grasas y azúcares, increíblemente fácil y rápido: sin amasado ni fermentado)

Yo lo he cortado a rebanadas finas y lo he congelado; cada mañana saco un par de rebanadas y las tomo con crema de nueces o de pipas de girasol... mi amor eterno.

La receta es adaptada de ésta página, que conocí a través de Gary Yourofsky de El mejor discurso que jamás escucharás. Ahí lo dejo :P

Si os gusta desayunar con tostadas e integrales, probadlo, vale la pena y congelado te dura lo que quieras!!


Ingredientes:
280 gr. de harina de trigo integral
1 sobre de levadura + 1 cdita. de bicarbonato
Una pizca de sal
3 cdas. rasas de azúcar de caña o coco o de sirope de ágave
Especias (yo: jengibre, canela en polvo, nuez moscada, clavo y cardamomo)
3 plátanos grandes y maduros
150 ml. de leche de soja + 2 cdas. de vinagre blanco o de manzana
30 ml. de aceite de coco o de oliva
Pasas o nueces a gusto (opcional)
Semillas variadas (yo: sésamo negro, semillas de amapola, chía y lino marrón) + para cubrir.


Preparación:
Mezclar el vinagre con la leche de soja (a modo de buttermilk pero vegetal) y dejar reposar 10 minutos.

Precalentar el horno a 180ºC.

Mezclar todos los sólidos juntos, y por otro lado triturar los líquidos (incluido el plátano) e añadir también la leche de soja.

Añadir los líquidos a los sólidos y mezclar suavemente hasta integrarlo por completo y luego añadir las semillas.

Forrar el molde alargado y verter la masa, decorar por encima con más semillas.

Hornear durante 45 minutos aprox. o hasta que esté cocido en el interior. Yo suelo taparlo a los 30 minutos con papel de plata por encima para que no se me queme la superficie.

Dejarlo enfriar, cortarlo y a congelar (o no) para tener toda la semana (si es que dura...) !

Una forma de tomarlo genial: crema de pipas de calabaza y hummus, con semillas y hierbas
¡Un besinho enorme!

18 de septiembre de 2016

Queso feta vegano


También llamado Tofu-feta.

Se le puede sacar mucho partido a la textura carnosa y suave del tofu, como en este caso, para hacer 'queso feta' sin lácteos (sí, he caído, le he llamado queso...): Tofu fermentado con miso y conservado en aceite aromatizado.

El parecido del resultado final al queso feta tradicional en aceite es increíble y es una opción baja en grasa y sana para añadir proteína a ensaladas, pinchos... Una mezcla de textura y sabor que da vicio...

He hecho esta versión adaptada de uno de los super blogs de cocina que admiro y ojeo casi a diario: Delantal de alces.


He usado un bloque de tofu de 250 gr. y cortado a cuadraditos pequeños.

Ingredientes:
Miso (cantidad suficiente para cubrir el tofu)
AOVE
Orégano seco (o otra hierba que prefiráis)
Ajo en polvo


Preparación:
Embadurnar los tacos de tofu en un recipiente hermético con el miso procurando que quede todo cubierto. Dejar a temperatura ambiente bien tapado un mínimo de 2 días (48 horas) o 3 si hace mucho frío.

Pasado este tiempo limpiar el tofu bajo el agua (el color habrá oscurecido)  y guardar en otro recipiente hermético (de cristal mejor), cubierto del aceite mezclado con orégano seco, ajo en polvo y aceite.

Ya está listo para usar, pero os recomiendo que dejéis pasar un día más en el aceite antes de comerlo: cuanto más tiempo sabor más profundo.

Ir usándolo a vuestro gusto y cuando se termine ese aceite es puro vicio para acompañar una ensalada, en un bocadillo...

Es bastante salado así que nunca hará falta sal en sus platos, queda delicioso tal cual sobre una tostada con un poco de aguacate o tomate, en una ensalada...

Un beso para toda la semana y feliz domingo!



Restaurante Lluerna* (Santa Coloma de Gramenet)

Uno de los restaurantes con estrella michelín indispensables de la periferia, desviándonos de los clásicos conocidos del centro de Barcelona.
El tàndem Victor Quintillà como chef y su mujer Mar Gómez en sala ofrecen la experiencia de una cocina sencilla, con ingredientes de proximidad y gran calidad, comida con sabor y platos bien estructurados, y con una relación calidad precio inigualable.

El restaurante no destaca expresamente por su notoriedad, situado en una pequeña calle en Santa Coloma con una entrada discreta y elegante a un local muy acogedor, pequeño (8-10 mesas contadas, pero muy espaciosas) con un personal cercano y de un trato elegante.

Disponen de 4 menús degustación de precios entre los 36€ y los 72€. Una carta de vinos breve pero con buenas referencias y precios asequibles y un pan increíble de Triticum, como no. Escogimos el menú Lluerna que es el más largo.


Aperitivo de la casa: Mojito sólido. Parece ser melón osmotizado, un mordisco fresco y algo ácido para abrir el apetito. 


Espuma de bacalao con aceite y miel, una combinación clásica que nunca falla. Me hubiera gustado el bacalao más denso tipo brandada o crema, al ser espuma quedaba casi imperceptible y desapareció rápido su sabor y su textura.


Otro abre apetito conocido: Aceitunas rellenas de campari, ácido y amargo, con ralladura de naranja, muy buenas.


El primer entrante fue el Ajoblanco de codium con bonito marinado, Buenísimo el toque de salazón de la codium, una crema realmente buena que se me hizo corta, me falto alguna semilla o alguna hierba. La vajilla era bastante plana para contener un plato de cuchara lo que dificultaba el comerla toda (me daban ganas de lamer el plato).


Luego el Tartar de tomate ecológico del Maresme con falsa yema y salsa de piparra, la yema parecía ser de mostaza. Se notaba la calidad de un tomate increíble pero quedaba muy enmascarado por la acidez de ambas salsas, me supo un poco mal que no fuera el gran protagonista del plato. 



El pan de Triticum, espectacular (variedad de semillas y cereales y blanco)



Berenjena blanca ecológica del Maresme con piñones y suflé. Una berenjena espectacularmente cremosa, suave y dulce con una salsa todavía más dulce (no supe que era) y el suflé que equilibraba tanto azúcar; cortada en un rectángulo y frita. Me recordó a la berenjena glaseada con miel.




Rabo de cerdo ibérico con langostino, un sabor muy bueno sobretodo por el toque de sésamo de la salsa y el salteado de judías, para mi lo mejor ya que no como carne... Un plato muy oriental,. El rabo estaba envuelto en una capa crujiente de pan y frito, una forma de tener el crujiente de una falsa piel con la jugosidad de la carne. Mi hermano lo disfrutó locamente. 




Arroz de gamba de playa. Delicioso, arroz en su punto, sabor potentísimo y gambas a modo de carpaccio crudas (cocinadas ligeramente con el calor residual) cubriendo el plato. 



Pescado de playa con parmentier con butifarra negra y setas.  Muy bueno y con una salsa dulce y jugosa



Pichón con rigatoni relleno, pan de aceituna negra y salsa de anchoas
El pan de aceitunas quedaba algo escondido de sabor ante tanto salazón. Me gustó la salsa de anchoas y creo que con platos cárnicos queda genial. El pichón era de unos amigos de la família y de mucha calidad, marcado a la plancha y crujiente con los rigatoni rellenos de su paté.



1/2 ración de quesos catalanes (cabra y vaca) con mermelada de tomate, suplemento de 7€. Ideal para terminar el pan antes del gran final.



Ceviche de mango y coco
Me encanto, cada vez me gustan más los postres afrutados y frescos. En efecto lo era: Mango con toques ácidos en el jugo y un helado cremoso de coco y cilantro, una buenísima  combinación muy thai style.



Para mi cayó este espectacular Coulant de avellanas con helado de fruta de la pasión y salsa de albaricoque. Ya no digo nada de los complementos, un absolutamente espectacular coulant, cremoso, suave y caliente por el que repetiría todo el menú. Creo que cualquier helado frutal le hubiera venido bien, estaba tan centrada en el sabor potente de la avellana...
Estoy salivando



Para mi hermano, que es alérgico a las avellanas (pobre de él) Espuma de chocolate con helado de fruta de la pasión. Parece denso pero la espuma era muy ligera, le gusto mucho para ser un postre improvisado de cocina. 



Mientras tomaba un te trajeron los petis: coca de chicharrones, xupito de leche aromatizada (tipo leche merengada con brandy creo recordar) y bombón de mojito. Este último muy bueno, refrescante y con sabor a cacao que explotaba en la boca. 

Aquí los dos protagonistas, con el restaurante vacío nos hizo la foto Mar.

Y lo que me encantó es que por ser cocinera y tener compañeros de profesión en común nos enseñaron y presentaron la cocina (pequeña y perfectamente limpia!) y pudimos charlar un poco con ellos.

La cuenta fue de 186€ dos personas, con agua y vino, comimos con mucho gusto y con un trato excepcional. Un sitio que me han recomendado varias veces y que yo también recomiendo a partir de ahora y del que no dudaré en repetir.



14 de septiembre de 2016

Falafel al horno


Un falafel sin su salsa de yogurt no es un falafel y eso es así y punto. El sabor y la textura mejoran indiscutiblemente al juntarlos, de otro modo estas bolitas resultan demasiado densas.

Esta es una de las recetas orientales que más me gusta (a parte del hummus claro). Como no, con el mismo ingrediente.

Me flipa el sabor de tal combinación de especias y hierbas, lo crujiente y denso que es y lo bueno y lo suave que queda con la salsa.


Yo lo he hecho al horno porque frito absorbe mucho aceite y no me gusta y la verdad es que ha quedado genial, queda menos compacto pero mismo sabor y textura.

Un buen falafel con su salsita, un wrap o pan de pita (yo no tenía el día de las fotos) y un poco de lechuga y ¡cena arreglada! Es la forma más tradicional de comerlo.


Ingredientes:
2 taza de garbanzos crudos (remojados toda la noche y escurridos)
1 diente de ajo
1/2 cebolla pequeña
1 taza de perejil fresco sin tallos
1/2 taza de cilantro fresco sin tallos
1 cda. rasa de comino en polvo
1 cdita. de bicarbonato
Sal y pimienta
Semillas de sésamo (opcional)

Salsa de yogur:
1 yogur natural (puede ser de soja)
1 diente de ajo
1 cda. de tahini
1 puñado de cilantro fresco sin tallos
Zumo de medio limón
1 cda. de AOVE
Pizca de sal

Versión plana
Preparación:
Precalentamos el horno a 190ºC.

Trituramos todos los ingredientes y hacemos croquetas planas o redondas (las redondas se cuecen más uniformemente.  Los vamos colocando sobre papel sulfurizado en la bandeja del horno.


Los horneamos en la parte media alta del horno durante 15 minutos, dándoles la vuelta si hiciera falta (ya os digo que a mi se me cocieron uniformemente.

*Si los queréis fritos, no hay más que calentar aceite y vuelta y vuelta...

Dejar que se enfríen 2 minutos fuera del horno y preparar la salsa batiendo todos los ingredientes juntos.


Para la salsa basta con triturar todos los ingredientes y servirla con los falafels!

Si además tenéis tortillas de harina o fajitas lo vais a bordar: un poco de lechuga, los falafels y la salsa de yogur y te sientes en Pakistán...

Versión plana
Espero que os gusta, ¡bijus!

10 de septiembre de 2016

Mousse de chocolate y agua (2 ingredientes, SIN lácteos, SIN azúcar, SIN grasas, SIN huevo)


CHOCOLATE Y AGUA?! SIII!! Una mousse espectacular, mágica, otro cambio en la ciencia culinaria. Apta para todos y súper rápida!!

Si alguien sabe italiano aquí lo tiene explicado. 
Tiene que ver con la capacidad emulsionante del chocolate con relación a la nata, el emulsionante. La lecitina de soja que suele contener el chocolate también emulsiona, por lo tanto, el chocolate debería poder montarse... ¿no?

Fue una idea estudiada y desarrollada en 1995 por Hervé This, un químico francés. Os recomiendo fervientemente su libro Los secretos de los Pucheros para entender las reacciones químicas y físicas detrás de las más simples acciones culinarias, como el porqué soplamos la sopa para enfriar o porque siempre se baja un suflé y cuesta tanto hacerlo bien.



Ingredientes:
100 gr. de chocolate negro de calidad (El 70% es ideal)*
115 gr. de agua

* Yo usé 55% y ha quedado más denso aunque buenísimo. Todas las que he visto son diferentes entre ellas, todas atractivas)


Preparación:
Fundir al baño maría los dos ingredientes.

Hacer un baño maría invertido (un bol con hielo y agua y encima, el bol de chocolate fundido) y empezar a montar con unas varillas eléctricas.


Veréis que a medida que se enfríe empieza a ganar textura y volumen. En unos 5 minutos tendrá textura dura y densa de mousse, no formará picos ni será esponjosa por lo que debéis ir con cuidado de no sobremontarlo o se cortará*. Ir parando las varillas y tocarlo con una cuchara, si está denso, stop!

Con una cuchara colocarlo en boles dándole forma, dejar reposar en la nevera.

Si os parece poco dulce siempre podéis añadirlo un par de cucharadas de azúcar y fundirlo junto al chocolate.

* Si se sobremonta y se corta: Puede pasar cuando seguimos batiendo. No hay problema, se devuelve la mousse al fuego, se vuelve a fundir y se empieza el proceso de 0.


Y lo mejor y que aún no he probado es que puedes sustituir parte del agua por jugo de alguna fruta, café, té, licor... y le das un giro de sabor!

Probarlo si es que todavía no habéis caído en la tentación, ¡¡para flipar!!

2 de septiembre de 2016

Salsa boloñesa vegana


Os reto verdaderamente a que déis de probar a los vuestros y os digan las diferencias entre ésta y una boloñesa de carne real, ¡son mínimas!

Te das cuenta de que realmente lo que da sabor a los platos preparados son los sofritos y los caldos.


Cuando ha reposado, tanto el color como el sabor recuerdan mucho a una tradicional boloñesa, y me ha gustado y sorprendido muchísimo.

Me ha salido tanta cantidad que tengo para comer 1 mes, congelada en varios tuppers.
Es ideal para pasta, con arroz solo, para rellenar vegetales o incluso untada en un poco de pan (sí, a mi me encanta así...)

Si os gusta más o menos espesa solo se trata de jugar con la cantidad de salsa de tomate. La receta es de Danza de fogones, un blog que sí o sí tenéis que conocer... Espectaculo de recetas y fotos.

Ingredientes:
1 cebolla mediana
1 zanahoria grande
1 tallo de apio pequeño
AOVE
Sal y pimienta
1 y 1/2 vaso de salsa de tomate o tomate triturado
Orégano fresco o seco
2 vasos de lentejas cocidas
1 vaso de vino


Preparación:
Cocer las lentejas según soléis hacer hasta que estén tiernas.

Hacer un sofrito con aceite con las verduras cortaditas pequeñas. Añadir la mitad del vino y dejar que evapore 1 minuto. Añadir la salsa de tomate y el resto del vino y dejar cocer 5-10 minutos hasta que reduzca y espese.

Triturar las lentejas frías y añadirlas a la salsa. Salpimentar y servir con orégano.


¡¡A disfrutar del finde guap@s!!