16 de noviembre de 2014

Dulce de membrillo casero y mi AIG 2014


Hace mucho que tenía curiosidad por hacer membrillo casero pero como nunca lo había encontrado en las fruterías que suelo frecuentar así que no me lo había planteado.

Probando con diferentes quesos: fresco (dcha.), semicurado (izqda.) y curado (al fondo). Los dos primeros los mejores

Si habéis probado el membrillo casero sabréis que no tiene nada que ver con el comercial. En casa somos bastante queseros y a mí y a mi madre nos encanta combinarlo con membrillos o mermeladas de tomate, pimiento, cebolla... (cuando las hay) por el placer del contraste dulce.

El caso es que descubrí una frutería cerca de casa que vende y volví al día siguiente para llevarme 2 kg (se me fue la olla de la emoción).


Me ha salido membrillo como para cuatro familias musulmanas. Teniendo en cuenta que entre yo y mi madre tomamos igual tres o cuatro cuñas pequeñas al día, podemos tardar unos 2 meses en acabarnoslo todo, o le daré alguna otra salida ;)

Ingredientes (para DOS moldes de loaf/plum cake llenos hasta 1/3 -haced la mitad si no queréis tanto-):

  • 1400 Kg de puré de membrillo (más abajo explico como hacerlo) (son alrededor de 2 kg de membrillo entero)
  • 800 gr. de azúcar blanco
Preparación:

Para hervirlo simplemente llevarlo a ebullición limpio y con la piel en una olla con agua y dejarlo 20-30 minutos, dependiendo del tamaño: hasta que al pincharlo con un cuchillo, se escurra solo. 
Una vez frío, pelarlo y descorazonarlo y pasar la carne por el pasapurés o triturarla bien fina. 

Poner en una olla ancha el puré y el azúcar (siempre se pone la mitad y un poco más de azúcar respecto a la cantidad de puré de membrillo).

Mantenerlo a fuego medio-bajo mezclando con una espátula continuamente, jugando con la potencia cuando notéis que se pega o se suelta más de la base. 

Irá tomando color gradualmente a medida que se carameliza la pulpa. La cantidad que yo hice tardó una hora y veinte minutos.

Cuando el color sea entre ocre casi castaño (marrón para los hombres) verterlo en el molde. Si es de silicona se puede hacer tal cual, si no forrarlo con papel vegetal. Taparlo con film y guardarlo en la nevera al menos dos horas. 


Al enfriarse se queda completamente sólido. Como más días pasan mejor sabe.

Y hasta aquí todo lo que lleva azúcar. 

Después de un par de semanas de impaciente espera por fin he recibido mi AIG 2014. Un amigo invisible gastronómico entre bloggeros del que hablo en esta entrada.

De invisible tiene poco pues cada uno sabe de dónde viene su paquete, pero la gracia es enviar y recibir regalos de gente que no conoces y a mí me ha encantado. 

Yo se lo hice a Raquel de Un angel en mi cocina y mi Amigote ha sido Mar de El Taller de los dulces.
Madre y trabajadora en su propia empresa de organización de eventos de mesas dulces, regalitos hechos a manos y una serie de cositas muy simpáticas. Todo lo que he recibido era de su tiendas así que he podido ver la calidad de su negocio:)


Una taza con su plato, una tetera, una bandejita, unas servilletas con dibujos de macarons, 5 sobres de azúcar de colores, bombones, unas galletas, una felicitación de navidad, un punto de libro, unos posavasos, dos etiquetas con mi nombre, unos caramelos y un recetario para rellenar^^


Mil gracias por todo Mar, ¡¡no podría haber sido mejor!! 

Feliz domingo y semana que le sigue;)

10 de noviembre de 2014

Como hacer aceite de sésamo y tahini casero



Tengo varias recetas que me piden aceite de sésamo y a raíz de eso me propuse hacerlo yo en casa. 

La semana pasada para un plato que tenía que hacer para la escuela hice aceite de rovellones para hacer mayonesa; los dejé confitar en aceite de girasol al baño maría durante 1 hora y media, y el resultado fue brutal, así que he pensado: ¿por qué no?

Ya que en casa no tengo una prensa para hacer aceite (quien pudiera...), he improvisado y al segundo intento he obtenido lo que quería. 

Además por partida doble, la parte sólida que queda de la trituración para la extracción del aceite de las semillas es el tahín, tahine, tahini o tahina (solo falta tahinu y tahino), esa pasta de ajonjolí que usamos para platos marroquíes tal como el Hummus o el Baba Ganoush

A parte del rendimiento que le sacas a la receta, ahorras dinero porque el precio tanto del aceite como del tahine en el mercado no es barato. Además de la satisfacción de hacerlo casero. 

La receta es fácil y rápida, se trata de usar el doble de aceite que de semillas, triturarlo, colarlo et voila! 

Ingredientes:
  • 100 gr. de semillas de sésamo o ajonjolí blanco (Sesamum indicum para los latinos)
  • 200 gr. de aceite de girasol (o cualquier aceite que tenga poca potencia de sabor - de oliva NO!)
  • Un colador lo más fino posible (yo uso el mismo que uso para tamizar la harina)
  • Un trapo limpio fino, una malla o gasa fina*
  • Un robot de cocina potente (Thmx, túrmix de vaso...)


* (Como las de hacer queso fresco) o cualquier tela que se le parezca y esté EXTREMADAMENTE LIMPIA (cualquier mota de polvo o resto de suciedad pasará al aceite y no queremos eso...)

Preparación:
Se obtiene un sabor más potente si las semillas están tostadas, pero se puede hacer con las crudas igual. Para tostarlas basta con darles una vuelta en una sartén sin aceite ni nada, hasta que toman algo de color (No las descuidéis porque empiezan a saltar como palomitas, comprobado en primera persona). Dejarlas enfriar antes de triturarlas.

Poner todas las semillas en el robot con una cucharada de aceite y triturarlo.

Se trata de triturar las semillas el máximo posible así que como más tiempo lo hagáis mejor. 

Ir añadiendo el aceite poco a poco, triturando cada vez hasta haberlo añadido todo y quede una pasta bastante líquida).



Colocar la gasa encima del colador y este encima de un bol y verter el resultado en la gasa. Y ahí ya está casi todo hecho. Dejarlo reposar durante unas cuantas horas, toda la noche por ejemplo. 


Después escurrir al máximo el trapo, aprovechando el máximo de aceite posible. Lo que quede dentro del trapo será el tahini. Es una pasta bastante densa, según como la queráis se puede usar tal cual o triturarla otra vez, yo he probado las dos cosas y me gusta más espesa que líquida. Mirad las dos versiones de una misma pasta:


Colar el aceite que queda en el bol por si acaso, tirando el poso que queda al final que son impurezas líquidas.

Poso

Por una parte tenemos el aceite y por otra el tahín. ¿Genial no?

Un beso y disfrutar de la semana!;)




5 de noviembre de 2014

Bizcocho invertido de piña colada


Tenía esta entrada preparada hará casi un año.

De esas que empiezas a escribir y se quedan en borradores, pero se me olvidó y hasta ahora que viendo fotos me he acordado y me he puesto a terminarla porque vale muchísimo la pena.

Es un bizcocho común pero de esos que quedan tan jugosos que se deshacen en la boca. En mi casa nos encanta y el sabor los trozos de piña le quedan genial.


Si además se le añade el coco el sabor queda más matizado y fresco como el cocktail de piña colada.

Las fotos no son lo más de lo más, pero qué decir... vas comiendo trocitos pequeños hasta que te has comido 1/4 y vas sin freno y en bajada.

Adaptación de Maria Dolores, Cuinant (Seguro que lo conocéis, es magnífico)


Ingredientes:

  • 1 lata grande de piña en su jugo (guardar el zumo para luego)
  • 130 gr. de azúcar
  • 60 gr. de mantequilla
  • Guindas (opcional)
Para el bizcocho:
  • 3 huevos
  • 160 gr de azúcar
  • 100 gr. de aceite de girasol
  • 1 yogurt natural
  • 100 gr. de harina
  • 100 gr. de coco (0 75 gr. de harina común si lo preferís)
  • 8 gr. de levadura
  • Ron y el zumo de piña de la lata
  • Unas gotas de esencia de vainilla (opcional)


Preparación:
Para la piña de la base:
Poner el azúcar y la mantequilla en una sartén hasta que se funda y empiece a tomar color caramelo. Añadir las rodajas de piña y caramelizarlas un par de minutos por cada lado. Luego ponerlas directamente en la base de un molde redondo forrado con papel vegetal o bien engrasado hasta cubrir toda la base, dejando sitio para las guindas, o no jeje.
El caramelo sobrante se puede verter también sobre la piña para dar más jugosidad al bizcocho.

Poner el coco a hidratar en un bol, con zumo de piña y ron (a partes iguales) hasta cubrirlo del todo.
Precalentar el horno a 180ºC.

Para el bizcocho:
Batir los tres huevos con el azúcar y la sal hasta espumarlos, añadir el aceite y el yogurt y batir de nuevo.
Añadir la harina y la levadura tamizadas y mezclar con cuidado y el coco (o la harina si no usáis coco) con el jugo de hidratarlo incluido. Por último las gotas de vainilla.

Verter tal cual sobre la piña y hornearlo a 180ºC unos 30-35 minutos.

29 de octubre de 2014

Trufas al Cointreau


Trufas, las clásicas; con o sin alcohol pero con sabor a naranja.

Trufas, los ingredientes simples, la elaboración fácil y el resultado triunfante seguro.

A veces algo pesadas de hacer (algo así como cuando haces croquetas - cuando ya has hecho 4, dándoles forma, pasándolas por harina, por huevo, por pan rallado (¿y hay quién les hace doble capa de rebozado?!), tienes ganas de terminar), pero merece la pena probarlas y, por qué no, de vez en cuando repetirlas.

En mi casa, comiendo tres personas, 25 trufas duraron poco más de una sentada, llamadnos gordos.


Ingredientes:
150 ml. de nata líquida (35% M.G, y no vale menos)
250 gr. de chocolate negro (a más calidad mejor)
30 gr. de mantequilla
40 ml. de Cointreau (licor de naranja) [opcional]
Ralladura muy fina de media naranja* [opcional]
Cacao en polvo para el rebozado


*Sin nada de parte blanca. Debe ser casi pulverizada para que no se note demasiado al morder la trufa. Podéis ayudaros de un cuchillo, de la Thermomix, triturándola con el túrmix junto con el Cointreau (o cualquier líquido de la receta)

Preparación:
Llevar la nata a ebullición. Verterla sobre el chocolate en un bol aparte para deshacerlo con el calor residual.

Añadir la mantequilla, el Cointreau y la ralladura.

Dejarlo enfriar y cuando este solido proceder a hacer las bolas. Hay quien directamente las mete en la nevera o el congelador. Yo aconsejo esperar a que se enfríen a temperatura ambiente y luego ya dejarlas solidificar en nevera, si no el choque térmico de calor-frío puede que maltrate la pasta.

Para bolearlas yo tengo un truco que va de lujo: usar un SACABOCADOS. El mismo que uso para éstas brochetas. Si no, queda el viejo truco de coger porciones con una cuchara de postre e ir haciendo con las manos.
Otra opción es hacer rollos con la pasta semi sólida, envueltos en plastic film y congelarlos para luego solo desenrollarlos y cortarlos directamente en porciones.

Rebozarlas en cacao en polvo amargo y sin azúcar (el contrate amargo es genial...) y listas.
Hay quien recomienda guardarlas a temperatura ambiente para degustarlas, porque las propiedades organolépticas del chocolate disminuyen bastante en frío, pero yo soy de las que le encanta deshacerlas con la boca y notar los sabores y los contrastes poco a poco, a gusto de cada uno.

El truco de unas buenas trufas está siempre mejor calidad de la materia prima (un buen chocolate sobre todo) y el reposo de la masa.


¿Qué os parecen?