20 de marzo de 2014

Maceta comestible -o un Tiramisú diferente-


Este tiramisú es una de las recetas de las que estoy más orgullosa. Una de esas que de verdad te acuerdas porque aparte de todo el trabajo que le has dedicado has sorprendido a quién se la ha comido.

Las más de dos horas que le he dedicado se han esfumado en 2 minutos a cucharadas, pero a valido mucho la pena, el resultado es exquisito.


La maceta es lo que lo hace sorprendente pero lo que viene a ser el relleno, es el típico tiramisú: mascarpone, bizcochos de soletilla, café... Bueno, y otra cosa diferente que tiene es la capa de 'tierra' comestible de arriba, que es flipante. Queda crujiente, pero con algunos tropezones más blandos que se funden y es absolutamente brillante. Y las capas de mascarpone están separadas por discos de chocolate y ... En fin, todo el postre es un pecado original!

Si lo repitiera (que obviamente lo haré), no cambiaría casi nada. Una de las cosas que si variaría para ver otro resultado es el hacerlo en macetas pequeñas individuales, porque a no ser que te lo tomes con el estómago vacío, la maceta que he usado da para dos raciones, aunque por otro lado también es bonito compartirlo.
Por otro lado, el hecho de que la ración sea grande, hace que te tomes solo la parte de la crema con los discos de chocolate y la 'tierra', pero no te permite probar desde un principio la parte de los bizcochos de soletilla con café ya que queda reservada para los últimos bocados. Eso es bueno o malo, según gustos.


La receta es adaptada y he cambiado bastantes cosas (me ha dado para dos macetas, un vaso y un cuenco bajo, probando distintos formatos), pero la original y la idea la he sacado de Heston Blumenthal, un excelente chef inglés del que os recomiendo buscar vídeos en Youtube (si entendéis el inglés) en los que investiga y hace experimentos y recetas con chocolate (hace una tarta de chocolate y petacetas que tengo pendiente), huevos, queso...
Él lo llama 'Flowerpot tiramisú' es decir, Tiramisú en maceta, y lo hace en uno de sus programas británicos. Lo gracioso de todo esto es que como todo programa de TV manipulado y retocado él hace esta receta en menos de 3 minutos y yo me dije: 'Pues va, para postre este sábado, no parece difícil'. Compré las macetas el viernes y el sábado a las 10 de la mañana me puse.
Como siempre digo, de difícil tiene poco (más que un par de pasos que hay que cogerles el truco), pero lleva trabajo y bastante: hay que hacer los discos de chocolate y dejarlos enfriar (o comprarlos en alguna parte, y no se donde, ya hechos), hay que preparar la tierra, el aceite aromatizado, montar la nata antes de batir... Total, que el tiramisú no estuvo listo el sábado, sino el domingo del lío que estaba formando en la cocina. Son más que nada muchos pequeños procesos que hay que ir juntando y para ello mucho mejor tener cosas preparadas.

Pero a pesar de todo el trabajo, llena de orgullo ver las caras de la gente cuando lo ve (y lo come) y lo increíble que estaba. Es de esos de 'voy a coger una cucharadita más de aquí para igualarlo... ay espera, ahora de este otro lado que está más lleno...' Y así hasta que te das cuenta de que has pasado de la mitad... magnífico.

Bueno dejo de explicar mi vida y voy a ello:

Ingredientes (para dos macetas grandes y dos o tres vasos):
Para la tierra comestible:
  • Aceite de avellanas* (o en cualquier caso se puede usar aceite de girasol), para 200 ml:
    • 70 gr. de avellanas tostadas, sin la piel marrón
    • 250 ml. de aceite de girasol
  • Caramelo de chocolate:
    • 75 ml. de agua
    • 200 gr. de azúcar blanco
    • 90 gr. de chocolate negro (+60% mínimo)
  • Muesli caramelizado:
    • 50 gr. de muesli**
    • 20 gr. de azúcar moreno
  • 20 gr. de cacao
  • Una pizca de sal
Para los discos de chocolate:
  • 250 gr de chocolate fondant negro
Para la crema de mascarpone: 
  • 3 huevos
  • 70 gr. de azúcar blanco
  • 300 gr. de mascarpone
  • 200 ml. de nata para montar 35% M.G (MUY FRÍA) + 3 cucharadas de azúcar blanco
  • 60 ml. de vino dulce (Moscatell o Marsala)
  • 2 gr. de hojas de gelatina (Más o menos una hoja y media)
Para los bizcochos de la base: 
  • 6 bizcochos de soletilla (o se pueden usar restos de bizcocho, magdalenas...)
  • 100 ml. de café fuerte
  • 90 ml. de vino dulce (Moscatell o Marsala)
  • 160 ml. de agua
Adicionales:
  • Hojas de menta, albahaca o otra planta para simular la maceta
  • Un poco de chocolate fondant negro para enganchar el tallo (puede ser del que sobre de hacer los discos)
*Podéis usarlo comprado, lo venden en algunas farmacias, herbolarios... Con la receta que propongo sobra bastante cantidad, se puede utilizar para aliñar ensaladas, aromatizar bizcochos, ¡lo que sea!
**Cualquiera de una de estas marcas comerciales. Como lo suelen vender acompañado de frutas, frutos secos o chocolate, yo compré uno nuevo de Hacendado que lleva cuadrados de chocolate y simplemente los he separado. Da buenos resultados. 

Preparación:
1.- El día anterior hacer el aceite aromatizado si es que lo usáis: 
  1. Triturar con la batidora, un procesador o una picadora el aceite y las avellanas hasta que más o menos esté integrado. 
  2. Dejarlo en un bol al baño maría durante 1 hora a fuego bajo, mezclando de vez en cuando. NO debe superar los 90ºC (Si tenéis termómetro genial, sino, no dejéis que salga nunca humo y dejarlo al mínimo fuego siempre). Si no se sube el fuego, no suele llegar.
  3. Retirarlo y dejarlo toda la noche sobre un colador fino con papel vegetal y encima de un bol. El aceite se irá filtrando y lo sólido de las almendras quedará arriba. 

2.- Primero de todo dejar preparados los discos de chocolate: Fundir al microondas los 250 gr.de chocolate, mezclando a cada 30 segundos para que no se queme. Poner un papel de horno sobre una bandeja grande (tipo la del horno), verter en el más o menos la mitad del chocolate y cubrirlo directamente con otra hoja de horno. Con cuidado, ir chafando con las manos para expandir el chocolate por toda la hoja hasta hacer una capa muy fina (tiene que ser fina para que al encontrarla en el centro del tiramisú pueda romperse con un golpe de cuchara, de lo contrario, no se romperá y tendremos que quitarla para comérnosla aparte). Meter la bandeja un mínimo de 10 minutos en la nevera y con 3 cortadores de diferentes tamaños (adaptados más o menos al molde o maceta que uséis) hacer una marca superficial con un cuchillo y luego repasarla del todo para separar los discos. Como más tiempo esté en la nevera más duro se habrá puesto y aunque se puede hacer, será más difícil de cortar, por eso es mejor hacerlo cuando aún está un poco blando. Reservarlos en la nevera. El chocolate endurecido sobrante se puede volver a fundir.
Los moldes que he usado para hacer los discos
3.- Para la tierra: 
  1. En una sartén poner los 200 gr de azúcar con los 75 ml de agua y hacer un caramelo. Cuando llegue a los 130-135ºC, se empieza a pierde toda el agua y se separa, se forman piedras duras que a este punto ya son irrompibles, por lo tanto, cuando el caramelo esté empezándose a secar (o sí tenéis termómetro, cuando llegue a los 128ºC aprox.), estar apunto para apartarlo del fuego y echarle los 90 gr de chocolate, mezclando con rapidez para 'teñir' el caramelo. [Tengo que decir que este paso lo he hecho dos veces hasta que he entendido la dinámica, pero al final ha salido]
  2. En otra sartén, colocar el muesli y el azúcar, esperar a que se caramelice y mezclar. 
  3. Mezclar el caramelo de chocolate con el muesli caramelizado, el cacao, una pizca de sal, y un chorrito de aceite a ojo, sin pasarse ya que luego se puede rectificar. Quedan unos grumos diferentes, algunos más brillantes, otros más opacos a causa del aceite y del cacao, añadir más aceite si es necesario. Reservar en la nevera.

4.- Para la crema de mascarpone: 
  1. Sacarla de la nevera 10 minutos antes de usarla y meterla en el congelador. Meter también el bol en el que la vayáis a montar.
  2. Verterla en ese bol y con la batidora de varillas empezar a montar a velocidad media. A medida que vaya ganando cuerpo, añadir las cucharadas sin dejar de batir. Si las varillas están limpias, la nata es de calidad y está muy fría, es cuestión de 3 minutos. 
  3. Batir con las varillas (limpias) los 3 huevos con el azúcar en otro bol hasta que blanqueen y doblen su volumen. 
  4. En un bol aparte, mezclar los 300 gr de mascarpone con la nata montada y el vino dulce con movimientos envolventes con una espátula para no perder aire.
  5. Dejar la gelatina en remojo (como indica el envase). Separar 3 cucharadas de la crema de mascarpone y calentarla al fuego para disolver en ella la gelatina. Una vez disuelta, añadir de nuevo a la crema.
  6. Añadir la crema de mascarpone a los huevos con azúcar en 3 tandas y con movimientos suaves. Reservarla en la nevera pero no por mucho tiempo ya que la gelatina cuajaría.  
5.- Para los bizcochos de soletilla de la base:
  1. Mezclar los 3 líquidos y empapar con él los bizcochos por delante y por detrás. Se puede congelar el líquido sobrante. 
6.- Para el montaje final:
  1. Colocar el disco pequeño en la base de la maceta para evitar que se escape nada.
  2. Encima colocar los bizcochos bien humedecidos, presionando para que queden compactos y formando una capa densa.
  3. Seguidamente, una buena capa de la crema de mascarpone.
  4. Otro disco.
  5. Otra capa de crema.
  6. Nuevamente un disco.
  7. Por último la crema y dejar solidificar en la nevera un mínimo de dos horas. 
  8. Colocar la tierra encima tapando todos los puntos de crema visibles. Hacer un hueco en el centro y colocar unas gotas de chocolate fundido y clavar en el la planta (o clavarla tal cual sin chocolate si el tallo es grueso). Dejar de nuevo en la nevera y listo para servir. 

Puedes tenerlo encima de la mesa durante toda la comida y al final sorprenderlos a todos cogiendo una cuchara y comiéndotelo. ¡Las caras de alucine seguro que de foto!

PD: El rey de la casa teniendo la cortesía de limpiar los restos de la maceta... 




13 de marzo de 2014

Tarta de queso al vapor rápida



Un tarta rápida, fácil y resultona. La receta original venia en el folleto del estuche de vapor de Lékue pero he modificado algunas cosas para hacerla más personal.
La he acompañado con manzana caramelizada a la menta, para darle un toque frutal y refrescante, la he decorado con semillas de amapola que le dan ese toque crujiente cuando se muerde y le he puesto la base de galletas tan típica de los cheesecakes que aunque creía que no se haría o quedaría blanda, ha quedado genial.

Lo bueno que tiene es que en menos de 20 minutos está hecha, solo necesita algún tiempo para enfriarse pero eso va a gustos.
Lo malo es que para hacerla es indispensable el estuche de vapor y aunque se ha puesto bastante de moda, no todo el mundo lo tiene. Por suerte a mi me lo regalaron hará dos navidades (cuesta al rededor de 25€) y aunque al principio lo miré un poco raro, le voy dando su uso y hace platos riquísimos a la vez que sanos.
Además, el resultado no es 100% como hacer una verdadera tarta de queso al horno a la que dedicas más de una hora, sí bien es muy parecido y vale la pena al menos probarlo. Estoy segura de que si se deja probar a los invitados, nadie se entera de que está hecho al microondas.

Ingredientes:
  • 200 gr. de queso crema
  • 1 huevo
  • 70 gr. de galletas
  • 50 gr. de mantequilla
  • 15 gr. de maizena
  • 65 gr. de azúcar 
  • 1 cda. de semillas de amapola*
  • Una pizca de sal
Para la manzana caramelizada a la menta:
  • 1 manzana tipo Golden
  • 15 gr. de mantequilla
  • 40 gr. de azúcar
  • 100 ml. de poleo menta (hecho con dos sobres)
* Son opcionales y se pueden sustituir por algún otro tipo de grano o semilla.

Preparación:
Las galletas de la base

1. Se trituran las galletas y se mezclan con la mantequilla fundida. Se esparce con una cuchara sopera sobre en el estuche de vapor dejando una base lisa.

Justo antes de meterlo al microondas, con las semillas
2. Se bate el huevo con el queso crema, se añade el azúcar, la pizca de sal y la maizena y se bate bien. Se vierte sobre la capa de galletas. En la superficie se esparcen las semillas de amapola. Se cuece bien cerrado en el microondas a máxima potencia durante 7 minutos. Cuando esté se deja reposar sin tocarlo ni abrirlo unos minutos para que se enfríe el estuche y la masa se asiente. Entonces se saca del micro y se deja enfriar a temperatura ambiente o en la nevera. Una vez frío se desmolda del estuche con cuidado.

La manzana en el momento de añadir el poleo
3. Para la manzana caramelizada a la menta: Se corta a taquitos pequeños y en una sartén se funde la mantequilla, se echa la manzana y encima el azúcar. Se va moviendo la sartén o mezclando con cuidado con una espátula de madera. Se irá caramelizando el azúcar y las manzanas irán quedando tiernas, en más o menos 15 minutos. Un poco antes de apagar el fuego, se sube la potencia y cuando humee se echan chorritos del poleo menta. Se irá evaporando pero dejará el toque mentolado. Se deja enfriar.

4. Se corta el cheesecake a tiras (con el estuche de Lékue salen unas 5) y se coloca la manzana en un extremo de las puntas. 

¡Bon profit!

23 de febrero de 2014

Cocadas [Reto Asaltablogs]

Para el reto Asaltablogs de este mes ha tocado robar a Bego de Al calor del horno. Tiene una página muy interesante con fotos estupendas y recomiendo a todos que la cotilleéis.

No he tenido mucho tiempo este mes así que me decanté por algo fácil y como casi siempre, dulce. Cocadas le he robado a la chica. Ella usa solo huevo y la verdad es que no lo entiendo porque con uno solo los ingredientes no se me integraban por ningún lado y tuve que acabar añadiendo otro, y de los grandes.

La otra vez que hice coquitos, usé exactamente la misma receta que ella dicta, solo que hice bolitas en lugar de montoncitos con manga.

La receta tal y como parece es sencillísima y el resultado siempre es bueno. Cuando los hago los saco cuando hemos acabado de comer y aún habiendo comido bien, se acaban porque no son nada pesados y entran muy fácil.

En fin, que animo a todo el mundo. Es una forma fácil, segura y muy 'mona' de endulzar el paladar :)


Ingredientes:
  • 2 huevos grandes
  • 125 gr. de coco rallado
  • 100 gr. de azúcar
  • Una pizca de sal




Preparación:
  1. Se precalienta el horno a 180ºC.
  2. Se mezclan todos los ingredientes,o bien con las varillas o con una espátula, hasta que quede homogéneo. La textura debe quedar pastosa, no líquida, y tampoco dura como el cemento. 
  3. Se pone la masa en una manga pastelera con una boquilla rizada y se van haciendo pequeños montoncitos sobre papel vegetal en la bandeja del horno y se hornean unos 15 minutos. Es un tiempo relativo, estarán listos cuando hayan cogido este color tostadito pero sin quemarse. Luego se dejan enfriar tal cual y perfectos para comer a cualquier hora! ;)

14 de febrero de 2014

Cupcakes de Oreo


Brutales... Los mejores (y uno de los únicos) cupcakes que he comido nunca. Vale, mi criterio sobre los cupcakes no es el más fiable, pero no soy la única que lo corrobora.

Hace tiempo que tenía una promesa con un amigo del colegio. Era que le hiciera unos cupcakes de oreo la próxima vez que nos viéramos, por dos motivos: uno porque sabía que me encanta cocinar y dos porque tiene una obsesión con las oreo.
Pues en fin, después de dos años de haber hecho tal promesa, coincidimos en la fiesta de fin de año con todos los amigos del colegio y he aquí, promesa cumplida.

Volaron. No literalmente. Pero volaron. Traje creo que unos 12 y en la fiesta eramos 8, cuando de madrugada fui a la nevera para saciar mi 'gula' de después de haber estado fuera toda la noche solo había un tupper vacío.

Quedé encantada porque a todo el mundo le encantaron y no dejaron de decirmelo. Desde entonces los he repetido 2 veces, las dos para dar a la gente o repartir entre amigos, con un éxito bestial. Y como no, la receta es de la reina de los cupcakes, Alma Obregón y su libro 'Objetivo: Cupcake Perfecto'.

La elaboración es muy fácil, solo necesitan tiempo y algo de labor. Poco más. Simplemente porque hay que esperar a que se enfríen para poder ponerles la crema y eso ya es media tarde, pero bueno, jurado que merecen la pena y el sabor a oreo es real.

PD: He usado casi dos paquetes de oreo simples, de los que vienen en un plástico cilindrico.

Ingredientes:
Para la base:
  • 115 gr. de mantequilla
  • 220 gr. de azúcar blanco
  • 2 huevos
  • 200 gr. de harina
  • 1 y 1/2 cdita. de levadura
  • 150 ml. de leche (o entera o semi)
  • 10 galletas oreo
  • 1 cdita. de extracto de vainilla

Para la crema de queso:
  • 10 galletas oreo
  • 120 gr. de mantequilla
  • 300 gr. de azúcar glas
  • 125 gr. de crema de queso (no light)
  • 1 cda. de leche (entera o semi)
Para decorar:
  • 6 galletas oreo partidas por la mitad (dependiendo de los cupcakes que os salgan)
Preparación:
  1. Para hacer la crema: Tamizamos el azúcar glas y lo batimos con la mantequilla y la leche hasta que esté todo integrado. Añadimos el queso bien frío y seguimos batiendo hasta que quede cremoso. Trituramos las 10 oreo y las añadimos volviendo a batir. Reservamos la crema siempre en la nevera.
  2. Para la base: Trituramos 10 galletas oreo y tamizamos en un cuenco la harina y la levadura.
  3. Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos los moldes. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que quede blanquinoso y añadimos los huevos de uno en uno, batiendo tras cada incorporación. Luego vamos añadiendo poco a poco la harina tamizada con la levadura. 
  4. Echamos la leche con la vainilla disuelta y después de batir, las oreo trituradas. Vertemos la mezcla en los moldes solo hasta 2/3 de su capacidad y horneamos 20-25 minutos.
  5. Cuando se hayan enfriado por completo, metemos la crema de queso en la manga con alguna boquilla  rizada (o sin) y los decoramos, rematando con las medias oreos.




¡¡Feliz fin de semana!!

8 de enero de 2014

Helado de Turrón [sin heladera]


Este es el mejor helado de turrón que he probado, es casi casi perfecto. Cremoso, suave, dulce, adictivo, pero tiene un pequeño inconveniente: se acaba. Y cuando menos te lo esperas. Vas por la tarde de escondidas a coger un pellizco y ¡zasca! NO hay y curiosamente nadie en casa sabe nada, que sospechoso...JA!

Bueno de hecho tiene dos inconvenientes (aunque este no es tan importante): es bastante calórico. Pero bueno a ver... No se le pueden pedir peras al olmo, es un helado, ¡y de turrón! Está escrito que será calórico sí o sí llevando turrón jajajaja.

Hacerlo es muy muy fácil, lo único es que lo tenéis que hacer un día que sepáis que os quedaréis en casa para poderlo mezclar 3 o 4 veces cada 2 horas. Entonces genial. 
La segunda vez que lo hice, lo empecé por la mañana y en la cena familiar lo comimos y es más, estaba con un tacto perfecto porque aún le faltaba un poco para helarse al completo y estaba modo mousse o crema espesa, era increíble, nadie podía parar.

Así que nada, animo a todo aquel que tenga un restos de turrón en casa de todas las comidas, cenas y diversas reuniones familiares de las navidades, es una de las mejores maneras de aprovecharlo y disfrutarlo:)

Ingredientes:
  • 300 gr. de turrón de Jijona blando
  • 370 ml. de leche entera
  • 400 ml. de nata 35% M.G
  • 3 yemas de huevo
  • 2 cdas. de miel
  • 80 gr. de azúcar blanco o bien 50 gr. de azúcar y 30 ml. de azúcar invertido
  • Dos ramas de canela
  • Cáscara de un limón (sin la parte blanca)
  • Una pizca de sal
Preparación:

  1. Poner la leche al fuego con la canela y el limón en un cazo y apagarla cuando empiece a hervir. Se tapa y se deja mínimo 5 minutos infusionando. Luego retirar la canela y el limón. 
  2. Añadir la nata a la leche y lo volvemos a llevar al fuego. Echamos al mismo cazo la tableta de turrón troceada pequeña, y vamos mezclando con una espátula de madera a fuego bajo.
  3. Mientras, batir las yemas con el azúcar, la sal y la miel hasta que se aclare y quede cremoso y añadirlo al cazo del fuego sin dejar de mezclar. 
  4. Cuando el turrón se haya 'fundido' seguir mezclando unos 7-10 minutos a fuego bajo para que la crema espese, pero nunca dejando que hierva. Apagar y metedlo en un recipiente apto para congelador.
  5. Cada dos horas mezclarlo todo con un tenedor hasta unas 4 veces. Sacar del congelador 10 minutos antes de servirlo o estará demasiado duro.
¡Este helado promete y no tiene desperdicio!

4 de enero de 2014

Cómo hacer azúcar invertido


Ya que a todos los blogeros cocineros les dió en su momento por publicar la receta de azúcar invertido y yo siempre voy con retraso, ahora es mi momento.

Realmente no es indispensable, pero es un complemento o compañero en el mundo de la repostería, especialmente para helados, pero también puede usarse en bizcochos, panes...

La receta la he sacado del blog de Maria dolores: Cuinant. Sale genial, se hace en un plis y va de lujo, así que más o menos lo defino como ella hace:

El azúcar invertido es como un almíbar, con unos efectos parecidos a los de la miel, pero sin ese sabor tan natural. Tiene hasta un 30% más de poder endulzante que el azúcar común por lo que también reduce el contenido calórico del plato.

Retrasa el resecamiento de la bollería por tener la propiedad de retener la humedad, por eso aunque a nivel casero no es (o era) muy conocido, sí lo es a nivel profesional; además de que también aporta brillo al resultado.

Tal y como he dicho antes, su mejor uso está en los helados ya que tiene un poder anti-cristalizante que hace que no se formen capas de hielo sobre estos, dejándolos por tanto más cremosos.

Las proporciones para sustiruirlo por azúcar normal son:

  • En helados: sustituir el 25% del azúcar por azúcar invertido. (200 gr. de azúcar en la receta original serían 150 gr. de azúcar y 50 gr. de azúcar invertido)
  • En bollería y bizcochos: sustituir entre un 10 y un 20%.
  • En panadería sustituir el 50% del azúcar.
Dicho esto, pongo la receta:

Ingredientes:
  • 2 sobres de gasificante, 1 de cada color (en Hacendado o Caprabo se encuentran con facilidad).
  • 350 gr. de azúcar blanco común
  • 150 ml. de agua mineral (embotellada)
Preparación:
  1. Poner el azúcar y el agua en un cazo al fuego con el sobre de ácido tartárico (el sobre blanco normalmente), remover hasta que hierva y apagarlo.
  2. Dejarlo enfriar hasta que no queme, más o menos unos 20-25 minutos y entonces añadir el sobre de bicarbonato sódico (el sobre azul o morado normalmente) y remover un momento. Hace un poco de espuma pero en unos minutos desaparece. 
  3. Dejarlo enfriar al completo antes de ponerlo en un tarro y taparlo. Se conserva sin refrigerar y sin luz ni calor directo y puede aguantar hasta un año.
¿No es fácil? En un momento está hecho y os aseguro que para los helados es genial!:)

Feliz año 2014!